El aburrimiento y la falta de alicientes son muy perjudiciales para el ser humano. Algunos individuos estimulan su imaginación para encontrar nuevas sensaciones que satisfagan las inquietudes de algunas personas, inquietudes que no siguen un patrón definido, pero que incluyen tres requisitos fundamentales: extravagancia, sufrimiento y morbo (por lo menos, en el caso que nos concierne… y en muchos otros).
Esta vez se trata de una moda extendida en China que consiste en comprar llaveros como el que podéis ver en la ilustración, compuestos por una pequeña bolsa de 7 centímetros de longitud, un líquido de colores y un animal vivo de pequeño tamaño (pez o tortuga). Los vendedores afirman que el agua contiene nutrientes que pueden alargar la vida del animal varios meses. Sin embargo, la bolsa está herméticamente cerrada, lo cual desbarata dicho argumento porque la falta de oxígeno limita la vida del animal a escasos días.
Grupos defensores de los derechos de los animales están tomando cartas en el asunto dado que, por el momento, en China no hay una ley que prohíba esta práctica.
Es difícil comprender que alguien pueda ser feliz comprando y exhibiendo con orgullo un utensilio que contiene un animal vivo, indefenso, inmóvil y condenado a morir en pocos días por puro capricho, pero la inquietud es el motor que impulsa la evolución y, a tenor de la realidad actual, muchos están condenados al anquilosamiento.
Fuentes | geekosystem y rpp
Imagen | globedia
