Las caricias pueden prevenir y curar enfermedades

La ciencia, además de explicar el fundamento de fenómenos naturales que un día desafiaron a la mente humana, aporta conocimientos que facilitan la existencia del ser humano aunque la puesta en práctica sea cuestionable. ¿Cuántos médicos recomiendan dar y recibir caricias para mejorar nuestra salud física y mental? Tened muy presente que las caricias pueden prevenir y curar enfermedades.

Un estudio realizado en Estados Unidos reveló que los bebés prematuros que recibían tres caricias al día liberaban hormonas de crecimiento, lo cual favorecía la absorción de los nutrientes ingeridos estimulando el aumento de peso hasta un 49%. También se observó que aumentaba la secreción de endorfinas y serotonina (entre otras sustancias), ambas ligadas al estado de bienestar del ser humano. No obstante, cualquier persona, independientemente de la edad o el sexo, puede gozar de sus beneficios.

La O.M.S. (Organización Mundial de la Salud) afirma que más del 90% de las enfermedades físicas son de origen psicosomático, es decir, derivadas de problemas emocionales. Por ejemplo, el estrés y el odio están íntimamente relacionados con las enfermedades cardiovasculares y los sentimientos de culpa y los traumas están presentes en numerosos casos de cáncer. Los desequilibrios emocionales también pueden provocar una disminución de las defensas del organismo, lo cual favorece la entrada de agentes infecciosos que aprovechan la vulnerabilidad del sistema inmunológico para desarrollar múltiples patologías.

El cuerpo humano está dotado de mecanismos de defensa que se activan cuando recibimos una amenaza. Normalmente, conocemos los motivos que desencadenan un trastorno emocional. En cambio, las enfermedades físicas las afrontamos con desconocimiento y miedo ante el estupor que genera la situación. Afrontar este tipo de enfermedades con optimismo y serenidad, interpretando que se trata de un aviso que nos impulsa a apartar la adversidad de nuestro camino, es vital para enriquecer nuestro interior de paz y armonía. Refugiarse en el sufrimiento no hará más que incrementarlo y dificultar el proceso de recuperación.

A menudo, me cuestiono si hemos evolucionado tanto como nos pensamos. ¿Se considera evolucionar el hecho de olvidar los remedios naturales del pasado que prevenían y curaban enfermedades para administrar pastillas hechas a base de productos químicos? ¿Se considera evolucionar cuando destruimos el todo del ser humano tratando el cuerpo y no la mente? ¿Se considera evolucionar el hecho de tratar el síntoma olvidando la causa?

Referencia bibliográfica | Los secretos eternos de la salud (págs. 426-427).
Imagen | Freyja* (Licencia Creative Commons).

Artículo escrito por Gabriel Blanch

Siento debilidad por el ser humano, amo la escritura y me gusta emprender proyectos. Consciente de la relación entre mis grandes pasiones, he decidido fusionarlas para transmitir ideas que enfaticen el sentido de nuestra existencia y caminemos juntos por los senderos de la felicidad.

Entradas relacionadas

  • No hay contenidos relacionados