Se estima que aproximadamente 630 millones de personas en todo el mundo están infectadas por el virus del papiloma humano y, en los últimos años, el cambio de hábitos sexuales, atribuido principalmente a la promiscuidad y a la precocidad de las primeras relaciones sexuales, ha provocado un aumento de infecciones que invita a recordar la importancia de mantener sexo con protección. En realidad, se trata de una enfermedad desconocida que, debido a su carácter silente, pasa fácilmente desapercibida. Pero, ¿qué es el virus del papiloma humano?
El virus del papiloma humano es una enfermedad vírica que se transmite mediante relaciones sexuales y contacto cutáneo-mucoso. Dicho con otras palabras: si una persona sana entra en contacto con la piel o mucosa de una persona infectada puede contraer la enfermedad.
En muchas ocasiones, la presencia de la enfermedad pasa desapercibida dada la ausencia de síntomas, lo cual dificulta la prevención porque muchas personas no saben que están contagiadas y la pueden transmitir fácilmente a personas sanas. La única forma segura de prevenir la enfermedad es la abstinencia sexual, aunque si ciertas estructuras del cuerpo resultan afectadas, como por ejemplo las manos, la prevención es prácticamente imposible. El preservativo reduce la posibilidad de contraer la enfermedad, pero no elimina el riesgo por completo.
Cuando la enfermedad presenta síntomas se manifiesta con la presencia de verrugas cuya morfología puede variar en función de la localización. Normalmente, aparecen en la boca, en el ano, en los genitales, en la piel, en el tracto respiratorio y en el cuello uterino de la mujer. Este último es de especial interés porque puede derivar en cáncer de cuello de útero. Es importante destacar que para que se produzca el contagio una persona sana debe entrar en contacto con la piel o la mucosa de una persona enferma siempre y cuando presente verrugas (visibles o no visibles). Si, por ejemplo, una persona sana le da la mano a una persona enferma que únicamente tiene verrugas en los genitales no habrá contagio.
Se han identificado más de 100 tipos diferentes de virus del papiloma humano, siendo los tipos 6 y 11 los que están relacionados con la aparición de verrugas genitales (90% de casos de virus del papiloma humano).
Una vez producido el contagio no existe cura definitiva. El tratamiento consiste en tratar las lesiones que van apareciendo disminuyendo así la posibilidad de sufrir complicaciones.
Existen dos vacunas (Gardasil y Cervarix) que, según afirman algunos expertos, son muy efectivas para prevenir el virus del papiloma humano de tipos 6 y 11 (los más comunes) y los de tipo 16 y 18 (ambos son de alto riesgo y causan el 70% de los cánceres anal y de cuello de útero). No obstante, también hay detractores de las vacunas como, por ejemplo, la Asociación Médica Peruana, que rechazan el uso de Gardasil y Cervarix porque consideran que no se ha demostrado su efectividad para evitar la enfermedad.
A continuación, os muestro un vídeo explicativo sobre la enfermedad que os ayudará a comprender con más detalle en qué consiste:
Ahora que tienes una idea global de la enfermedad, sé precavido/a y actúa con responsabilidad. Utiliza preservativo siempre que tengas relaciones sexuales. Un momento de placer puede provocarte secuelas irreversibles, ya no sólo por el virus del papiloma humano, sino por enfermedades aún más graves como el VIH o la hepatitis C.
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