Cuando hablamos de la relación entre el hombre y el toro lo primero que nos viene a la mente es la tauromaquia, eso que algunos consideran el arte de humillar, torturar y masacrar a un ser vivo. Pero esta idea es tan sólo lo que un colectivo decadente pretende convertir en universal e irrefutable cuando, en realidad, muchos valoramos la vida y vemos más allá de la sangre y el sufrimiento que se cierne sobre las plazas de toros.
Un claro ejemplo lo tenemos en Fadjen, un toro que nació en Francia el año pasado y fue acogido por la Asociación Antitaurina Le Crac. Cuando tan sólo tenía tres meses, Christopher, su actual compañero de viaje, lo adquirió como mascota porque cuando era un niño quedó afectado al ver cómo torturaban a los toros en las plazas y se prometió a sí mismo salvar a un toro cuando fuera mayor. Y así lo ha hecho. Actualmente viven en Rennes (Francia).
Siempre he pensado que desde el nacimiento estamos predestinados a cumplir una misión en la Tierra. Unos cumplen sus propios sueños; otros trabajan para que los demás puedan alcanzar sus sueños. Aunque Fadjen no fuera consciente del futuro que le esperaba si Christopher no lo hubiese adoptado, todos sabemos que ha quedado exento de una muerte segura y Christopher ha logrado cumplir el sueño de Fadjen: tener la oportunidad de ser feliz, amar y ser amado.
Muchas gracias, Christopher

Me he quedado muerto con este video. Viviendo en un pueblo donde se masaca toros en masa, me hace sentir incluso mas frustración de la que ya sentía ante estas cosas -_-