Aunque no he tenido el placer de conocerte personalmente, te siento muy cerca. Hasta hace cuatro años apenas sabía cómo funcionaba un blog, pero tú me proporcionaste las herramientas necesarias para colocar un buscador interno, un formulario de contacto o un sistema de paginación (entre otras muchas cosas).
Tu rostro es el fiel reflejo de la humildad y la entrega que practicabas a diario. Nunca permanecías impasible ante una petición de ayuda. Siempre estabas dispuesta a ofrecer lo mejor de ti para erradicar el sentimiento de impotencia que muchos sufrimos cuando trabajamos con nuestros blogs y las cosas no salen según lo esperado, pero tu legado es imborrable. No podemos obtener una respuesta directa por tu parte, pero tu blog sigue siendo una importante fuente de inspiración para los que empiezan y para los que llevamos años en este mundo.
Tener mi propio blog me abre la mente al conocimiento y a la autocrítica, pero nunca hubiese imaginado que me permitiría conocer a un ser tan maravilloso como tú, excelente blogger y mejor persona.
Rosa, allí donde estés, espero que seas testigo de tu gran aportación al mundo de los blogs y a la construcción de una sociedad más empática, humana y solidaria. Siempre estarás entre nosotros.
¡Un beso enorme, amiga!
No olvidéis visitar su blog: El Escaparate de Rosa
