Sumergido en las profundidades de la naturaleza reconozco lo mucho que tengo y lo poco que necesito para encauzar mi vida hacia la felicidad.
Gabriel Blanch Ríos, un ciudadano más.
Sumergido en las profundidades de la naturaleza reconozco lo mucho que tengo y lo poco que necesito para encauzar mi vida hacia la felicidad.
Gabriel Blanch Ríos, un ciudadano más.
La naturaleza nos regala un sin fin de maravillas. Que la mayoría del tiempo no queremos admirar. Sin percibir toda la calma y felicidad que a nuestro espíritu nos obsequia .Es por eso que amo a la naturaleza, en toda su plenitud..
Bonita reflexión, Enriqueta.
Yo, sinceramente, no sé qué haré con mi vida el día de mañana, pero no descarto en absoluto alejarme de la gran ciudad e irme a vivir al campo, rodeado de naturaleza y animales. Paradójicamente, la gente de campo tiene menos y es mucho más feliz y las personas que viven en grandes ciudades lo tienen todo y son infelices… Pero, vaya, cuando centras tu vida únicamente en el trabajo, en tener mucho dinero y en tener una casa enorme es normal que no se camine hacia la felicidad. Sin embargo, las personas de campo viven mucho más desde el interior y por eso son mucho más felices.