Identificado un gen relacionado con el sueño

El sueño es un estado biológico que nos mantiene en reposo y nos permite descansar para que durante la vigilia realicemos nuestras actividades de manera eficiente. Lo recomendable es dormir por la noche de forma continuada, pero algunas personas sufren trastornos que les impiden conciliar el sueño adecuadamente y duermen a deshoras.

La apnea obstructiva del sueño (también denominado apnea nocturna) es un trastorno del sueño muy común que cursa con dificultad o imposibilidad de que el aire pase al interior de nuestro organismo durante la respiración cuando estamos durmiendo. Dicho con otras palabras: cuando dormimos hay momentos en los que no respiramos y la oxigenación de nuestro organismo es escasa. Dado que no se descansa lo suficiente y las células no están oxigenadas correctamente (especialmente las células del cerebro) el afectado tiene tendencia a quedarse dormido durante el día (somnolencia diurna), está cansado, pierde memoria y tiene dolor de cabeza (entre otros síntomas).

Pero científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pensilvania han identificado un gen relacionado con el sueño que también puede causar somnolencia diurna (gen DQB1*0602).

La investigación consistió en estudiar a 37 personas portadoras del gen (sin trastornos del sueño) y a 92 personas que no eran portadoras del gen. Todos los participantes pasaron las dos primeras noches 10 horas en la cama. Las cinco noches siguientes pasaron 4 horas en la cama y el resto del tiempo realizaron actividades que les mantuvieran despiertos  (ver películas, leer, jugar a juegos de mesa…) para ver cómo respondían ante la privación de sueño.

Durante el transcurso de la investigación los participantes portadores del gen manifestaron:

  • Más somnolencia cuando se les privaba del sueño o durante la vigilia.
  • Sueño más fragmentado (tenían más dificultades para conciliar el sueño de manera continuada y dormían a intervalos).
  • Menos tiempo en sueño profundo.
  • Mayores niveles del impulso de dormir.
Los participantes tenían entre 22 y 45 años, de modo que las conclusiones obtenidas no se pueden extrapolar a toda la población y tan sólo se tendrán en cuenta en personas cuya edad esté dentro del rango mencionado.
Conocer la presencia del gen DQB1*0602 y su implicación en la somnolencia diurna es de gran utilidad para despejar algunas incógnitas que nos permitirán conocer mejor los mecanismos del sueño y para obtener datos más precisos acerca de cómo nos afecta la privación de sueño. No obstante, hay que seguir investigando para ofrecer información más concluyente.

Imagen | everystockphoto (Licencia Creative Commons)
Fuentes | cnnscience.educationnarcolepsy

Artículo escrito por Gabriel Blanch

Siento debilidad por el ser humano, amo la escritura y me gusta emprender proyectos. Consciente de la relación entre mis grandes pasiones, he decidido fusionarlas para transmitir ideas que enfaticen el sentido de nuestra existencia y caminemos juntos por los senderos de la felicidad.

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